Ausencia de Democracia

Aunque hay signos externos de democracia en Venezuela –elecciones, el parlamento, los tribunales– estas son instituciones impotentes. Hugo Chávez desmanteló la democracia venezolana durante sus 14 años en el poder, reduciendo los poderes del parlamento, el poder judicial y los medios de comunicación o llenándolos con leales del régimen. La situación ha continuado bajo el sucesor de Chávez, Nicolás Maduro. Como consecuencia, el poder en Venezuela se ha concentrado mayoritariamente en la presidencia y la maquinaria del Partido Socialista de Maduro.

Elecciones sin transparencia

Los leales del régimen señalan las elecciones frecuentes en Venezuela (15 elecciones en 19 años) como un signo de democracia. Sin embargo, estas votaciones carecen rutinariamente de transparencia y legitimidad. Después de la muerte de Chávez, su sucesor Maduro fue elegido en 2013 por una mayoría estrecha. La oposición pidió una auditoria de los votos, después de un gran número de irregularidades electorales. El Consejo Nacional Electoral (CNE), que supervisa el proceso electoral y está dominado por funcionarios del régimen, confirmó la victoria de Maduro. Una encuesta independiente indicó que el 64% de venezolanos no confían en el CNE.

Poder judicial contra la oposición

En diciembre de 2015, los líderes de la oposición lograron una victoria excepcional derrotando por amplio margen a los socialistas de Maduro en las elecciones de la Asamblea Nacional. Sin embargo, se les niega el poder a través de las instituciones controladas por el régimen, particularmente el poder judicial. Inmediatamente antes de la votación de diciembre, la Asamblea Nacional anterior había nombrado a un número de jueces leales a Maduro para el Tribunal Superior de Justicia (TSJ). El TSJ ha concedido poderes económicos especiales para Maduro mientras declara ilegales varias iniciativas de la oposición.

El Tribunal también dictaminó que cualquier investigación de la Asamblea Nacional sobre el nombramiento de jueces antes de las elecciones constituiría “fraude contra el orden fundamental”. En Venezuela no existe ninguna separación de poderes, lo que garantiza que el presidente mantiene el fundamental control de decisiones.

La libertad de los medios y de la oposición aplastada

Además de la manipulación del proceso político, los regímenes de Chávez y Maduro han silenciado las voces de la oposición. Canales de televisión han sido ordenadas a clausurar las emisiones que se consideran subversivas o inadecuadas; en 2007, el canal mayor difusión del país, RCTV, fue obligado a cerrar. Hay poca o ninguna crítica del régimen en los medios tradicionales de Venezuela. Mientras tanto, el regulador del gobierno bloqueó más de 1,000 sitios de internet en 2014.

La intimidación de opositores políticos es muy común. Los líderes de la oposición prominentes han sido rutinariamente encarcelados por cargos falsos. Las personas que se atrevieron a firmar su apoyo para un referéndum revocatorio contra Chávez en 2004 fueron despedidas de oficinas públicas y vieron negados sus beneficios sociales.